La aparición de Nuestra Señora en Savona en 1536 tuvo un profundo impacto en la ciudad y en su comunidad.
La Virgen se apareció al campesino Antonio Botta el 18 de marzo de 1536, en un lugar situado a unos seis kilómetros del centro de la ciudad. La Virgen pidió a Botta que construyera un santuario en su honor y difundiera su mensaje de misericordia.
La población de Savona comenzó a peregrinar al lugar de la aparición. En 1537 se inició la construcción del Santuario, que se terminó en 1543 y en 1815 la Virgen fue coronada por el Papa Pío VII. Hoy en día, el santuario es uno de los lugares de culto más importantes de Liguria.